Después de verla, leí la observación de que en esta película no hay celulares. Nunca lo noté. Como en muchas películas del siglo anterior, si el protagonista hubiera tenido un celular, el conflicto se hubiera resuelto de inmediato. En muchas películas contemporáneas, el o la guionista entonces se ve obligado a dar alguna explicación: no hay señal; el personaje pierde su teléfono o se lo confiscan. Pero esta película no hace esfuerzo de explicar por qué el personaje no tiene celular. Simplemente, no se ve un celular en toda la película, así que a uno se le olvida que existen. Es como si la película existiera en una realidad alterna.









