La geometría fractal, a diferencia de la geometría de cuadrados y esferas que nos enseñan en la escuela, describe formas que para algunos tienen más relación con la naturaleza que conocemos. En el mundo natural no hay círculos ni cubos perfectos, pero sí hay formas fractales como nubes y copos de nieve. Hace años, el matemático Benoît Mandelbrot encontró, entre las características definidoras de los fractales, su tendencia a la recursión: esa estructura de juego de espejos en que la misma forma básica se repite en todas las escalas. Por ejemplo, una montaña vista desde la distancia, un pico de esa montaña y una piedra de ese pico tienen la misma forma fractal, son auto similares.
Isabel encontró esta piedra hace 10 años en la playa de Ocean Park.
