Quizá esto no me tenga sentido después, pero cuando me encontraba tratando de descifrar la ducha en la casa de mi cuñado, en ese proceso de girar poco a poco la llave e ir sintiendo el agua con la mano, tratando de descubrir y modular el temperamento particular de este calentador, de repente me pareció que en esos movimientos tentativos se resumen visualmente todos los gestos de acostumbrarme a un lugar extraño, de tratar de sentirme cómodo en un espacio ajeno. O al menos eso fue lo que pensé parado ahí, metiendo la mano en el agua desde el borde de la ducha, cosa de que no vaya a caerme de repente una cascada de agua helada si hago algo mal.