A una joven la violan, ella reporta el crimen, hay buena evidencia, la investigación va bien. Y entonces una duda sembrada por conocidas de la víctima hace que la policía dude de ella también, y la interroguen hasta que dice que todo fue mentira. La convierten en una paria de su comunidad, la llevan a corte, la hacen pagar de varias formas. Pero sí la habían violado.
El reportaje de This American Life es una buena examinación de cómo el sistema de justicia con frecuencia fracasa gracias a la ignorancia y los prejuicios de las personas; en este caso, debido a muchos mitos que hacen a la gente dudar de las víctimas de violación, presunciones que no se sustentan sobre cómo deben actuar las personas o cómo deberían actuar las víctimas, que a veces son equivocadas por el sencillo hecho de que no todo el mundo responde igual a las cosas.
De hecho, este error se ve también en cualquier tipo de caso criminal en que alguien dice «Me pareció sospechoso que hiciera x en vez de y», «No confío en él porque si me hubiera pasado lo que dice yo hubiera blablabla», y cualquier tontería así. Cuando uno lee sobre casos de personas inocentes acusadas de crímenes, por ejemplo, encuentra muchas citas de testigos, jurados y policías que se dejaron llevar por esas estupideces que no se sostienen.
- Anatomy of Doubt, el episodio de This American Life que cuenta la historia (audio).
- An Unbelievable Story of Rape, el reportaje de The Marshall Project (texto), que no he leído, para quien no escuche podcasts. La investigación fue una colaboración entre ambos y ProPublica.
- Acompañaría estas lecturas con el reportaje de David Grann del caso contra Cameron Todd Willingham, un hombre ejecutado por el estado de Texas que probablemente era inocente, así como otro artículo de la New Yorker y otro episodio de This American Life que examinan cómo ocurren las confesiones falsas, o sea, por qué bajo interrogación policiaca muchas, muchas personas inocentes confiesan a crímenes.